Resurge y me inquieta.
No aparenta ser mío, se revela como el de un espectro.
Se asemeja a algo corrompido y sentenciado.
Insanable pero no difunto.
No posee validez.
Tan solo está vigente para mantenerme anclado a fraudulentas andanzas.
Únicamente desnuda mi impericia y mis necedades.
El pasado no es pretérito, coexiste con mi avance, desoyendo el odio que le profeso.
Mi encomienda, hogaño, es imposibilitar la evolución de este vivir antagónico y disociado.
Profundizar en la esencia de quien deambuló en mi nombre.
Bloquear la angustia que me produce una cosecha jamás sembrada.
Amistar la aversión con el placer.
domingo, 21 de marzo de 2010
martes, 9 de marzo de 2010
EL ÚLTIMO RONQUIDO
El último ronquido.
Ayer ese ronquido dejó de ser incomprensible.
Ayer fue más limpio y ensordecedor que nunca.
Ese ronquido me ordenó valorarlo más.
Ayer su mensaje era inconfundible.
Ese ronquido fue mi codiciado encargo.
El encargo de mi fiel presencia.
El encargo de nuestra honrada pertenencia.
Ayer tu ronquido fue el perfecto aliento del deseo.
Ayer tu ronquido clamó porque mi corazón te siguiese pulsando la piel.
Ayer el último ronquido no quiso serlo.
Ayer el último ronquido fue el primero.
Ayer ese ronquido dejó de ser incomprensible.
Ayer fue más limpio y ensordecedor que nunca.
Ese ronquido me ordenó valorarlo más.
Ayer su mensaje era inconfundible.
Ese ronquido fue mi codiciado encargo.
El encargo de mi fiel presencia.
El encargo de nuestra honrada pertenencia.
Ayer tu ronquido fue el perfecto aliento del deseo.
Ayer tu ronquido clamó porque mi corazón te siguiese pulsando la piel.
Ayer el último ronquido no quiso serlo.
Ayer el último ronquido fue el primero.
viernes, 5 de marzo de 2010
YO SOLO
Yo solo.
La ceniza sobre el teclado.
Post-hardcore reventándome los tímpanos.
A mi me gusta la violencia.
solo cuando la siento me gusta.
Ventanas de hormigón.
Por ti.
Para ti.
Mierda.
Sacudidas musculares.
Me he dejado.
Yo solo.
Es mi obra.
Yo al vino lo visto de mujer.
Nadie mejor que yo.
Monasterios y reliquias recuperadas.
Gracias.
Carreras aquí.
Carreras sin velocidad.
Fervor.
Frialdad.
Soy inamovible.
Líneas, distancias, colores, tamaños solo para mi.
Aprecio inerte.
La perfección se hincha, la botella se vacía.
Yo gozo.
Yo solo.
La ceniza sobre el teclado.
Post-hardcore reventándome los tímpanos.
A mi me gusta la violencia.
solo cuando la siento me gusta.
Ventanas de hormigón.
Por ti.
Para ti.
Mierda.
Sacudidas musculares.
Me he dejado.
Yo solo.
Es mi obra.
Yo al vino lo visto de mujer.
Nadie mejor que yo.
Monasterios y reliquias recuperadas.
Gracias.
Carreras aquí.
Carreras sin velocidad.
Fervor.
Frialdad.
Soy inamovible.
Líneas, distancias, colores, tamaños solo para mi.
Aprecio inerte.
La perfección se hincha, la botella se vacía.
Yo gozo.
Yo solo.
lunes, 15 de febrero de 2010
MÁS ANIMALES QUE YO
No voy a ser yo quien juzgue universalmente.
En parte porque el universo no piensa igual que yo y principalmente porque no hago parte de lo colectivo.
Me limito a mi percepción y a mis restringidas interpretaciones.
No tengo eficacia, la integridad es puntual.
No tengo nada que decir, lo poco que he dicho asimismo ya ha perdido su enjundia.
He llegado a ser seductor, he sugerido atracción de alguna condición.
Hoy no se hacer nada, o peor, lo que hago me produce sensaciones malsanas, mas no gozo.
Empero, mi insolencia va a arrojar un veredicto sobre lo que veo.
Referente a lo que creo que ven los demás.
Ven en la formalidad una solemne sinceridad. Ahí es donde yo veo una completa escasez de seriedad. Miseria de espíritu.
Hacen uso de unos protocolos que aparentan ser lo mas jugoso de sus personas.
Me asombra que lo sabroso esté en el exterior, sobretodo porque me incomoda la acusadora inspección superficial a la que me someten esas estériles almas.
No es finura, es desprecio hacia lo que somos. Les hace animales grotescos. Falsos.
No lo confundo con timidez, prudencia o sutileza. Eso es inconfundible.
Es posible que sea parte de una cultura, eso es lo mas lacerante, que la cultura sí es universal y si te circunscribes a una minima parte de ella, yo te califico de ignorante.
No voy a comer con las manos, porque me ensucio, pero seguiré olfateando mi comida antes de engullirla.
En parte porque el universo no piensa igual que yo y principalmente porque no hago parte de lo colectivo.
Me limito a mi percepción y a mis restringidas interpretaciones.
No tengo eficacia, la integridad es puntual.
No tengo nada que decir, lo poco que he dicho asimismo ya ha perdido su enjundia.
He llegado a ser seductor, he sugerido atracción de alguna condición.
Hoy no se hacer nada, o peor, lo que hago me produce sensaciones malsanas, mas no gozo.
Empero, mi insolencia va a arrojar un veredicto sobre lo que veo.
Referente a lo que creo que ven los demás.
Ven en la formalidad una solemne sinceridad. Ahí es donde yo veo una completa escasez de seriedad. Miseria de espíritu.
Hacen uso de unos protocolos que aparentan ser lo mas jugoso de sus personas.
Me asombra que lo sabroso esté en el exterior, sobretodo porque me incomoda la acusadora inspección superficial a la que me someten esas estériles almas.
No es finura, es desprecio hacia lo que somos. Les hace animales grotescos. Falsos.
No lo confundo con timidez, prudencia o sutileza. Eso es inconfundible.
Es posible que sea parte de una cultura, eso es lo mas lacerante, que la cultura sí es universal y si te circunscribes a una minima parte de ella, yo te califico de ignorante.
No voy a comer con las manos, porque me ensucio, pero seguiré olfateando mi comida antes de engullirla.
miércoles, 10 de febrero de 2010
LA AMARGURA
La Huella de la endeblez.
El Agravante de la desconfianza.
La Penuria del misterio humano.
La Incentivadora de la zafiedad.
La Promotora de la animadversión.
La Devaluadora de las virtudes.
La Fuente de la fealdad.
El Presagio de la enemistad.
La Resignación de la bondad.
El Abandono de la querencia.
La Hacedora de la avaricia.
El Agravante de la desconfianza.
La Penuria del misterio humano.
La Incentivadora de la zafiedad.
La Promotora de la animadversión.
La Devaluadora de las virtudes.
La Fuente de la fealdad.
El Presagio de la enemistad.
La Resignación de la bondad.
El Abandono de la querencia.
La Hacedora de la avaricia.
domingo, 7 de febrero de 2010
VÉRTIGO
Siempre estaba a punto de hacerlo. Quería sentir dolor. Pero tenía miedo. No recordaba el dolor físico. No me acordaba de ese mal tangible, feo, real y lacrado. Lo añoraba. Añoraba el dolor. Y quería algo nuevo. Nada preparado ni conocido. No buscaba una cruda pelea a puño limpio y a cara descubierta. Siempre pensaba en abrir la puerta del coche y arrojarme en marcha. O dejarme caer desde el balcón del sexto piso. Quería darle a mis ojos impresiones limítrofes entre la alteración y la demencia. Llagar mi cuerpo de por vida. Asistir a un enfrentamiento entre la reacciones que se suponen y las que soy capaz de materializar. Quería cambiar mi realidad completamente, conocer otra parte de la vida. Perder la comodidad. Sufrir de verdad.
Se hace manifiesto que mi equilibrio mental es suficiente como para alejarme de las alturas. Es evidente que detento el mando de mi cerebelo como para bloquear las puertas de los coches y mantenerme abstraido. Me tendré que resignar a recibir una manta de palos si tanto añoro el dolor. Me complace mi cordura.
Cada día tengo más vértigo.
Se hace manifiesto que mi equilibrio mental es suficiente como para alejarme de las alturas. Es evidente que detento el mando de mi cerebelo como para bloquear las puertas de los coches y mantenerme abstraido. Me tendré que resignar a recibir una manta de palos si tanto añoro el dolor. Me complace mi cordura.
Cada día tengo más vértigo.
viernes, 5 de febrero de 2010
VOCES
Las voces chirrían, pretenden ser dulces y gratas, pero suenan histéricas y desafinadas.
Son voces que quieren ser participes de un ambiente acogedor, pero desatinan en la quietud de la atmosfera.
El filtro de la sensatez no intercede entre sus cerebros y las marchitas cuerdas vocales.
Son voces afiladas, incontrolables aullidos soeces. El lenguaje utilizado no siempre es tan insultante como los gruñidos arrabaleros que gargajean, pero padecen de una modulación ordinaria y despiadada para mis oídos.
Es ruido, es una estridencia chabacana, voces que deberían estar cautivas. No existen pausas, no hay tregua, a los presentes nos desprecian. Son alaridos de cloaca, carcajadas de hiena, quejidos de marrano desangrado.
El interés que reclaman se convierte en una petición de auxilio, ni compasión reciben.
Solo pido que no me agredan, silencio a mi paso, por favor.
Son voces que quieren ser participes de un ambiente acogedor, pero desatinan en la quietud de la atmosfera.
El filtro de la sensatez no intercede entre sus cerebros y las marchitas cuerdas vocales.
Son voces afiladas, incontrolables aullidos soeces. El lenguaje utilizado no siempre es tan insultante como los gruñidos arrabaleros que gargajean, pero padecen de una modulación ordinaria y despiadada para mis oídos.
Es ruido, es una estridencia chabacana, voces que deberían estar cautivas. No existen pausas, no hay tregua, a los presentes nos desprecian. Son alaridos de cloaca, carcajadas de hiena, quejidos de marrano desangrado.
El interés que reclaman se convierte en una petición de auxilio, ni compasión reciben.
Solo pido que no me agredan, silencio a mi paso, por favor.
martes, 26 de enero de 2010
NO SABES LO QUE TIENES HASTA QUE LO PIERDES.
Yo conozco lo que tengo y no necesito perderlo para saberlo. Es alevoso decir lo contrario, significa que no ahondas en lo que tienes, que lo que atesoras recibe displicencia. Hay que ser canalla para decir algo así. Si te sientes capacitado para decir eso no eres merecedor de poseer nada, ni de haberlo hecho nunca. La frase adecuada sería: te das cuenta de cómo eres cuando algo tienes. ¿Para qué apropiarse de algo a lo que no se le brinda una precisa atención? Es irrespetuoso, es un abandono del aprecio y del valor que le concedemos a las personas que comparten nuestras vidas. Yo de manera natural intento preservar y engrandecer todo aquello que amplia mi bienestar y el de los que me acompañan. Así me siento digno y manso. Nunca querría traicionarme diciendo esa pérfida frase en el momento padecer una pérdida.
martes, 19 de enero de 2010
CRÉDULO
Cualquier compatibilidad entre lo afincado en el cerebro y la realidad es excepcional.
Toda la voluntad y el apego depositados en los transcendentales advenimientos no afecta mínimamente al desenlace pretendido.
Toda adaptación mental del desarrollo de un encuentro que esta por venir debe ser hecha teniendo en cuenta los elementos conocidos , los desconocidos y sobretodo los inimaginables.
El amor tiene que asociarse con uno mismo como los ligamentos lo hacen con los huesos. Moldeándose como una sola parte. Debe existir una sincronía perfecta y un bien conjunto.
Hay que ser autoritario con los pensamientos a los que damos vida, custodiarlos y casarlos con las palabras correctas, normalmente estas palabras son únicas para conformar la idea perfecta.
La tranquilidad se consigue honrando los comportamientos que nos caracterizan. Aupando al lugar mas visible la verdad personal.
Un profundo análisis separa a la credulidad de una avezada prevención.
Toda la voluntad y el apego depositados en los transcendentales advenimientos no afecta mínimamente al desenlace pretendido.
Toda adaptación mental del desarrollo de un encuentro que esta por venir debe ser hecha teniendo en cuenta los elementos conocidos , los desconocidos y sobretodo los inimaginables.
El amor tiene que asociarse con uno mismo como los ligamentos lo hacen con los huesos. Moldeándose como una sola parte. Debe existir una sincronía perfecta y un bien conjunto.
Hay que ser autoritario con los pensamientos a los que damos vida, custodiarlos y casarlos con las palabras correctas, normalmente estas palabras son únicas para conformar la idea perfecta.
La tranquilidad se consigue honrando los comportamientos que nos caracterizan. Aupando al lugar mas visible la verdad personal.
Un profundo análisis separa a la credulidad de una avezada prevención.
lunes, 28 de diciembre de 2009
BUSCO
Lo que busco pudiera parecer insípido como un moco, pero creo que será el picaporte hacia la profunda habitación del gozo mas sensorial.
No estoy hablando de buscar un futuro, ni siquiera estoy hablando de enfoscarme en la búsqueda de un motivo de vida. No hablo de la buena nueva esperada durante largo tiempo. Mi captura se corresponde mas con un momento especifico que determine el sentido de un acto. Un gesto que nutra mis acostumbrados y resaltables procedimientos. Una impensada conversación que revalorice mis ideas. La cacería quiere hacerme sentir los secretos mas vírgenes del hombre. Quiero habitar dentro de mi y envuelto en una gran lágrima salada, resurgir satisfecho.
No estoy hablando de buscar un futuro, ni siquiera estoy hablando de enfoscarme en la búsqueda de un motivo de vida. No hablo de la buena nueva esperada durante largo tiempo. Mi captura se corresponde mas con un momento especifico que determine el sentido de un acto. Un gesto que nutra mis acostumbrados y resaltables procedimientos. Una impensada conversación que revalorice mis ideas. La cacería quiere hacerme sentir los secretos mas vírgenes del hombre. Quiero habitar dentro de mi y envuelto en una gran lágrima salada, resurgir satisfecho.
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